09
Oct
Un análisis de los restos de las víctimas de la pandemia de gripe de 1918, que mató a aproximadamente 50 millones de personas en todo el mundo, contradice la creencia generalizada de que la gripe afectó de manera desproporcionada a los adultos jóvenes sanos. Debido a que tanta gente enfermaba tan rápidamente, los médicos de la época creían que las personas sanas tenían tantas probabilidades de morir de gripe como las que ya habían estado enfermas o frágiles. Sin embargo, a pesar de los numerosos relatos históricos, resulta que no existe evidencia científica concreta que respalde esa creencia. Ahora, un…
