Cmo son estos jugadores de negro. Los All Blacks llegan al Mundial, pierden el primer partido y crean dudas a su aficin. Regalan luego unas cuantas palizas y en la primera eliminatoria mandan a casa al rival que se presentaba como favorito. Esta noche lo han hecho en un choque con emocin hasta el ltimo instante, casi de pistoleros tambalendose.
Los neozelandeses ya estn -otra vez- en semifinales al eliminar a una Irlanda que ha podido ganar y ha perdido con grandeza. Estril consuelo para una maldicin eterna. Una vez ms, ya son ocho, el XV del trbol no ha podido pasar de cuartos.
La primera gran batalla de un encuentro agotador se disput en la 22 irlandesa. Hasta una treintena de fases enlaz Nueva Zelanda, convertida en tuneladora. Y otras tantas resisti la defensa. El ariete negro tuvo que conformarse con tres puntos (0-3) de un golpe de castigo frente al muro verde. El partido, de ida y vuelta, se march al otro extremo del campo. Y all los irlandeses no obtuvieron fruto. Tampoco a la segunda incursin, cuando les levantaron el baln a un metro de la lnea. Preocupante.
Irlanda se vea superada en el suelo y en la disciplina -cinco golpes cometidos en 17 minutos y 0-6- pero devoraba metros cuando encenda su juego asociativo. El primer zarpazo fue, sin embargo, neozelands. Una patada colgada recuperada por el zaguero dio paso a una superioridad numrica junto a la banda y al ensayo del ala Fainga’anuku (0-13 en el minuto 20).
Pero tiene esta Irlanda una virtud que ha construido en los ltimos aos: juega de memoria. Y tiene adems dos medios veteranos que se hicieron con el mando del partido en el peor momento. Sexton redujo distancias con el pie (3-13) y entre l y Gibson – Park empezaron a lanzar cortinas de ataque profundas, a mover el baln, a alimentar al vertical Bundee Aki, que en una de sus arrancadas acab posando (10-13).
Si Irlanda avanzaba a fogonazos, los All Blacks parecan mejor asentados. Como siempre, letales en la 22 contraria, donde ejercen una presin asfixiante. Su segundo ensayo (10-18) no les permiti un respiro. Porque el medio mel Smith fue expulsado 10 minutos y, en superioridad numrica, Irlanda apret, apret y apret hasta conquistar su segunda marca. 17-18 al descanso.
Del encuentro se esperaba un duelo de vendavales ofensivos. Lo fue en la primera mitad. A la carrera comenz la segunda y a galope tendido se invent un hueco el apertura neozelands Mounga. Una escapada de 40 metros, un baln cedido en el preciso instante al ala Jordan, un ensayo para reabrir las diferencias (17-25). En el equipo verde, al infalible Sexton se le escap un tiro a palos asequible. Otro mal presagio. Los irlandeses salieron espoleados del revs. Buscaron la touche en el siguiente golpe y el saque acab en maul, ensayo de castigo (24-25) y la exclusin por diez minutos de un rival.
En inferioridad numrica, los All Blacks buscaban los palos en cada infraccin. Al segundo intento, Jordi Barrett sum tres puntos vitales (24-28). Irlanda, lanzada, arranc otro golpe, otra touche en 22 y otro maul que entr en la zona de ensayo pero no logr posar. Le costara el partido.
Cuando pareca que el oficio de Nueva Zelanda no dejara ms opcin, los irlandeses se encontraron con una ltima posesin en su campo. Comenzaron un lento avance, una guerra de trincheras, fase a fase, hasta acumular ms de 30. Entraron al fin en la 22 contraria. Ya extenuados. Su capitn Sexton apenas caminaba. Ni ellos podan soltar el baln ni los All Blacks podan arriesgarse a una infraccin que facilitara un ensayo. Ataque contra defensa, fuerza contra paciencia, hombro contra hombro. Nadie ceda, rugby hasta el agotamiento.
Irlanda se ahog, perdi el baln a unos metros del ensayo. Se marcha del Mundial una gran seleccin tras un choque heroico. Su cartel de aspirantes al ttulo se lo quedan, ahora, los jugadores de negro.
Argentina, en semifinales tras remontar a Gales
El rival de Nueva Zelanda en semifinales ser Argentina, primero tapada, despus dubitativa y en adelante una incgnita. Se ha impuesto a Gales en un partido que se presentaba con pronstico incierto. Desde que se estrellara en su choque inicial contra Inglaterra, la seleccin americana haba mostrado sobre todo inseguridades. El quince europeo, por el contrario, haba contado en la primera fase sus partidos por victorias y llegaba a cuartos muy por encima de las bajas expectativas con las que arrib al torneo.
Gales se atuvo fielmente, no es sorpresa, a su plan. Colgar la patada e ir a la disputa, o bien, buscar las carreras de Rees-Zamitt por el ala. Y, sobre todo, la defensa: 87 placajes por 35 del contrario en la primera mitad. Con menos baln pero las ideas ms claras, arranc un ensayo tras una ruptura por el centro y sum un golpe de castigo para abrir hueco en el marcador. 10-0 al paso por el minuto 20, una distancia apreciable. La briosa Argentina, siempre hacia adelante con el baln en la mano, se perda en imprecisiones.
Y, sin embargo, Gales no supo sentenciar. Tres touches lanz de aquella manera en la 22 rival, tres oportunidades sin premio, tres perdones para los Pumas heridos. Los argentinos tambin se haban ido sin puntos de una largusima jugada a metros de la lnea rival. En la segunda incursin no pudieron montar el maul pero al menos anotaron un golpe de castigo (10-3). Y en el ltimo arren, una evitable infraccin galesa les regal otro tiro a palos (10-6). Cuatro puntos abajo al descanso no parece un buen resultado; para Argentina, a tenor de lo visto, era buensimo.
Con el nimo recuperado y renovada intensidad saltaron los Pumas al segundo tiempo. En su primera ofensiva rozaron el ensayo y redujeron distancias (10-9). Y, sacando partida del dominio que iban conquistando en el suelo, Bofelli activ el can para meter un golpe de castigo desde 55 metros (10-12).
Cuando el equipo iba hacia arriba, la iniciativa argentina se desplom por un despiste defensivo. En la 22 rival, el medio mel gales Williams arranc por encima del ruck y no encontr oposicin para posar (17-12). Los britnicos tenan de nuevo el marcador y la voluntad de placar hasta la extenuacin. El baln, a su pesar, ya tocaba ms suelo que cielo, ms cerca que lejos de su lnea de ensayo. Argentina, cada vez ms cmoda, viva en territorio ajeno, ganaba metro a metro con la mirada en el csped. A falta de diez minutos, Sclavi marc el ensayo para la remontada (17-19).
A Gales le tocaba jugar, un placaje de Moroni a la velocidad del AVE le rob la marca decisiva al peligroso Rees-Zamitt cuando iba a posar. Y al segundo intento, Snchez rob el baln en el medio campo y se fue directo a los palos para sentenciar (17-26). Todava llegaran tres puntos ms. Los Dragones se despiden con la cabeza alta. Irregulares, con las ideas a ratos fundidas, fiados a su delantera, los Pumas pasan a semifinales. Ah ya no tienen nada que perder. Y menos an contra Nueva Zelanda.

